Un ataque distribuido de denegación de servicio (DDoS) intenta sacar de línea un sitio web, una aplicación o una red inundándolo con más tráfico del que puede manejar. Lanzarlos es barato — se alquilan por hora — y afectan a empresas de todo tamaño, desde tiendas en línea hasta bancos, medios y sitios de gobierno. La buena noticia: con las capas correctas, la mayoría de los ataques pasan desapercibidos para sus clientes.
Los tres tipos principales de ataque DDoS
- Ataques volumétricos: saturan su enlace de internet por puro volumen (inundaciones UDP, amplificación por DNS, NTP o memcached). Se miden en gigabits por segundo y hay que detenerlos antes de que lleguen a su conexión.
- Ataques de protocolo: agotan los recursos de firewalls, balanceadores y servidores (SYN floods, paquetes fragmentados). Se miden en paquetes por segundo.
- Ataques de capa de aplicación (capa 7): imitan usuarios reales y envían solicitudes a páginas costosas como búsqueda, inicio de sesión o pago. Tienen poco volumen, pero son difíciles de distinguir del tráfico legítimo.
Señales de alerta
- Un sitio o servicio que se pone muy lento o inaccesible sin razón aparente.
- Un aumento repentino de tráfico desde una red, un país o un tipo de dispositivo.
- Su enlace de internet al 100 % mientras los usuarios internos casi no pueden trabajar.
- Servidores con CPU alta en una sola página o endpoint de API.
- Un correo de extorsión que exige un pago para "detener" el ataque. No pague — casi nunca detiene nada.
Una defensa por capas
1. Mitigación en la red del proveedor
Los ataques volumétricos no se detienen con equipos en su oficina o en su rack: para entonces el enlace ya está lleno. Se necesita mitigación en la red del proveedor, donde el tráfico malicioso se detecta y se limpia antes de llegar a usted, y el tráfico legítimo pasa. Fíjese en la capacidad de mitigación y en qué tan rápido se activa. Nuestros planes de protección DDoS van de 10 Gbps hasta capacidad upstream de varios terabits.
2. Un firewall de nueva generación
Un firewall bien dimensionado bloquea ataques de protocolo, limita conexiones por origen y protege todo lo que está detrás. También le da visibilidad de lo que está pasando. Un firewall administrado le quita de encima la configuración y las actualizaciones.
3. CDN y firewall de aplicaciones web
Para sitios y APIs, una CDN con firewall de aplicaciones web (WAF) absorbe los ataques de capa 7 cerca del atacante, guarda contenido en caché y pone retos a los visitantes sospechosos. Cloudflare, bien configurado y administrado, es una de las herramientas más efectivas aquí.
4. Arquitectura y capacidad
- No exponga las direcciones IP reales de los servidores que están detrás de una CDN.
- Limite la tasa de solicitudes en inicio de sesión, búsqueda y pago.
- Mantenga capacidad de reserva y sepa qué tan rápido puede agregar más.
- Separe los servicios críticos para que un sitio atacado no tumbe todo.
5. Un plan de respuesta
Deje por escrito a quién llamar, qué contactos del proveedor usar y cuáles servicios importan más. Pruébelo una vez al año. Durante un ataque, los minutos cuentan.
Qué hacer si está bajo ataque en este momento
- Llame de inmediato a su proveedor de conectividad o de hosting y dígale que sospecha un DDoS.
- Anote las direcciones IP y dominios afectados y la hora en que empezó el problema.
- No siga reiniciando servidores — casi nunca ayuda y se pierde evidencia.
- Comuníquese con sus clientes por un canal que no esté afectado.
- Después del ataque, revise qué funcionó y cierre las brechas.
Si no es cliente de Navégalo y necesita ayuda ya, vaya a nuestra página Bajo ataque o llámenos. Nuestro equipo puede empezar a mitigar el mismo día.
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